Ya eran las doce. Estaba intentando comprar un coche en alguna página de gangas en Internet. La ecuación era sencilla; el coche que fuera a cambio de la poca pasta que tenía para gastar. No era fácil. Un poco desesperado encendí un cigarro y me quedé pensativo mirando el humo.
Entonces, llamaron a la puerta. No eran horas para que alguien llamara a la puerta así que me alarmé. Fui hasta la puerta y miré por la mirilla, al otro lado había un señor bajito con un extraño bigote. Me hablo con una voz levemente gangosa y dijo mi nombre; tenía una urgencia que no precisó. Abrí la puerta y nada más hacerlo me roció con un spray que me dejó paralizado, pero consciente por lo que pude ver perfectamente que el hombrecillo cargaba conmigo con una facilidad pasmosa para su tamaño. Bajó las escaleras conmigo al hombro y salió a la calle y dobló hacía el callejón que discurre detrás de mi casa. Entonces se introdujo por una puerta que yo no había visto nunca y ante mis ojos apareció lo que parecía un salón de baile. Había un trono y en el sentado otro personaje bajito y calvo pero con evidentes injertos en el pelo. Todo el salón estaba lleno de muchachas que bailaban desnudas y complacían de muy diversas formas a los hombres que allí había. Sin duda esos hombres habían sido secuestrados como yo. Imagine que en cuanto recobrara la movilidad de mi cuerpo alguna de esas muchachas se dedicaría a proporcionarme placer a mi también. Y entonces olvidé que necesitaba un coche.
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4 comentarios:
Habia ganado el primer premio de un sorteo y no lo sabia??
Lucindo
Si el concurso "PAPI PAPI PAPICHULO". Es un concurso de Canale 5.
Y yo que andaba comprándome un coche.
Juas juas
Me pongo a buscar coche hoy
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