jueves, 10 de abril de 2008

ESCENA DE CALLE Nº 3


En un barrio de una gran ciudad, había un banco.
En ese banco dejaba pasar sus días un hombre; un vagabundo, que sin prestar atención al frío o al calor había hecho de ese banco su hogar permanente.
El alcalde de la gran ciudad veía al vagabundo en su banco todos los días puesto que vivía en aquel barrio, muy cerca de allí.
El alcalde pensaba que su ciudad estaba por encima de todas y que él sería recordado como el mejor alcalde de la mejor ciudad del mundo.
Todas las mañanas al pasar por el banco de la calle pensaba que el vagabundo afeaba su ciudad. Pensaba que una ciudad moderna no podía permitir que hubiera gente viviendo en la calle.
Así que un día ordenó que se ocuparan del vagabundo. Y esa noche unos hombres vestidos de negro se lo llevaron.
Pero el alcalde no quedó contento. Todas las mañanas miraba el banco con pena porque le parecía demasiado vacío ahora que el vagabundo no estaba.
Y así, un día el alcalde ordenó que quitaran el banco.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bien, es un buen resumen de lo que es el capiatlismo.
El primer párrafo me recordado a la película Ghost World, donde un personaje se pasa la misma esperando sentado un autobús.

Saludos desde las tantas de la noche..

lucinda dijo...

Hola Jordi. Vivir en Madrid te enseña mucho sobre el capitalismo; de rostro humano y no humano. No descartes que esto haya ocurrido, y no sólo en una peli. Muchas gracias y saludos

santipita dijo...

Lo que hizo en realidad un alcalde que yo recuerdo fué poner un apoyabrazos metálico en medio del banco para que nadie pudiese dormir tumbado sobre el banco.

Y luego se inventó unos bancos "individuales", que colocaba muy separados los unos de los otros para que los viejecitos no pudiesen juntarse y conspirar