jueves, 23 de agosto de 2007

DESNUDO EN AGOSTO


Corro, juego, salto (poco), corro, leo, duermo, ahora escribo, ronco, madrugo, sueño, meo, discuto, me encanta discutir, debería soñar más y pasear junto a nubes verdes que me llenen el alma, solo eso, que me llenen; disfruto del sol, de mis perras, de un buen bistec, agua fresca, una buena siesta. Hablo, converso, río, bromeo, navego, me aburro, fumo. Me gustan las mañanas frías, grises, me gusta su silencio y su despertar, me gusta como se abren al día, al mundo; me gusta ver a la gente por las mañanas, despiertos y esperanzados, como si el nuevo día estuviera cubierto de posibles lugares por visitar, de momentos que nos van a llenar de alegría; llenaran vuestras almas, como la mía, las nubes verdes por donde paseo de esa esperanza, no dejéis que os digan que no hay nada nuevo, cada día es una sorpresa que puede hacerte feliz, disfruta del frío mañanero, saboréalo, es maravilloso.

No me gustan mis ronquidos, ni mis despertares tardíos, porque tardo en despertar, no me gusta el ruido de los coches, ni de los atascos en la autopista, no me gusta mi impaciencia, ni mis enfados primerizos. No canto, ni bailo, ni juego con muñecas (aunque tal vez debería), no gozo de la vida porque la vida no es para gozar sino para vivir y a veces se me olvida, no pisoteo los charcos, ni golpeo pelotas de tenis, aunque si de ping pong, peor que cuando era joven, es cierto; no leo novelas de amor, ya casi no leo novelas y punto, no odio ni me resiento porque me odien, no cotilleo aunque me gusta conversar y discutir; no pienso en dios y si lo hago es porque me enfado con su actitud pasiva, si no estás para que sirves, si no existes porque no te vas, si no te vas y no te quedas, entonces, ¿quien demonios eres?.

No bailo en general y menos en discotecas. La verdad es que no follo aunque lo intente. Como, río, vocifero, juego con Adrián y río con Lorena, con mi hermana río poco y juego menos, pero la quiero. A mi madre también la quiero, y sigo echándola de menos, pero cada vez menos. A mi padre no le echo de menos, pero al amor de un padre si que lo echo de menos. Pablo no está y lo noto, porque no hay nadie a quien darle los buenos días. Cómo disfrutar de una buena mañana de domingo si Pablo no está conmigo, debo aprender a hacerlo sin él, pero no es fácil, nada fácil.

No me gustan las noticias tristes, ni las horteras, ni las amorosas. Me gustan “Los Soprano”, pero no se porqué (debería investigarlo), “5 hermanos”, “Los Simpson” y una buena peli del oeste. Me gusta leer los periódicos sin prisas o no leerlos y punto, hace meses que no leo un periódico, me gusta cagar y leer mientas cago. Evidentemente, mear me aburre y lavarme los dientes se me olvida, pero tampoco lo disfruto. Me gustan las mujeres suaves, las duras, las frías y las distantes, las que arden y las que te apagan, las recién llegadas y las que se pueden llamar veteranas, me gustan sus culos y sus andares; no siempre me gustan cuando hablan, ni cuando piensan, pero si cuando respiran. Sus pechos me enloquecen, y sus ojos me traicionan y me mienten. Me gustan las mujeres, mucho más de lo que ellas se imaginan, aunque ellas saben más que yo sobre eso.

¡Ummmm!, me gusta la cerveza, fría, sobre todo en la Ferro, con mi gente riendo y hablando, charlando, cantando, incordiando, amando, bebiendo, fumando, compartiendo, dando, recibiendo y aceptando. La cerveza ha de estar fría y bien tirada, ha de ser Mahou, porque las demás no saben a Mahou y Mahou sabe mejor que las demás. Me gusta comer y cocinar, sin saber decir que me gusta más. Muero por una palmera de chocolate de Ipanema, y por sus trufas de chocolate, siendo pablo el experto en esto último, no soy capaz de negarme a ello.

También paseo y miro, relajado, escucho música y duermo; dormir me encanta, posiblemente porque duermo poco, ronco, lo se, no puedo evitarlo y quisiera poder hacerlo. Por suerte, esto es irónico, nadie se queja porque no hay nadie para quejarse.

No me importa estar gordo pero si ser feo. ¿qué es ser feo? ¿Para quien soy feo? Me temo que para mi lo soy. No me gustan las dietas, ni las cosas “light”, ni la gente que le dice a los demás como ser feliz. Vale, antes dije que pasear por las nubes puede hacerte feliz, pero no le dije a nadie como ser feliz sino que les pedí que no perdieran la esperanza, sin esperanza, sin creencia en mi salvación, por mi mismo, sin dios, que nos queda, que cojones nos queda.

Los libros de autoayuda, mal. Las novelas negras, bien. La música enlatada, mal. La música que sale del estomago sin frenos ni correcciones, bien. Los que me pisan en el metro mal, igual que los que empujan solo porque piensan que tienen prisa, mal. Cuando estos últimos están esperando el tren o lo han perdido, bien. Las tardes de los domingos, eternas, llenas de vacío y llenas de futuros lunes, mal. Las tardes de los domingos vacías de lunes y llenas de domingo, de relax, de música libre y de pelis inquietantes, bien.

Salto, río, corro, bebo, ronco, grito, me enfado, duermo, trabajo, navego, incordio, maldigo, insulto, meo, bostezo, vagabundeo, me escaqueo, paseo, subo y bajo, voy y a veces vengo, quiero, odio (espero que no, no quiero odiar), comprendo, miro, respiro, espero, duermo, me voy.

7 comentarios:

lucinda dijo...

Me ha gustado mucho contemplarte en agosto y ver como el tiempo pasa para todos

lucinda dijo...

Me ha gustado mucho contemplarte en agosto y ver como el tiempo pasa para todos

lucinda dijo...

Hay veces que me pongo de un repetitivo.

Ángel dijo...

Yo sí odio y, además, bastante y con frecuencia. No podría vivir sin odiar todo lo que pone en peligro aquello que me apasiona.

Odio la basura: la comida basura, la bebida basura, la música basura la tele basura, el cine basura, la gente basura...

santipita dijo...

La basura en pequeñas dosis no está mal hombre...ya lo dijo el filósofo: El que no está en contacto con su caca, no está en contacto con el mundo. Y la mierda de todos también es de uno, al menos un cachito.

Si señores, el pancaquismo parece una teoría con futuro.

Buen post para el regreso no?

Lucinda, 1 besito

Anónimo dijo...

Bueno, la basura es parte de nuestra vida, no es tan mala; mientras no este cerca nuestro demasiado tiempo.
Santi, cariño, otro besitoooo para ti, cielo. Esperamos el post, amor

Anónimo dijo...

Por cierto, chicos, soy Lucinda