miércoles, 6 de junio de 2007

POR FIN LO HABÍAMOS CONSEGUIDO

Por fin lo habíamos conseguido. Llevábamos meses esperando desde la primera señal. Hace ya dos meses nos confirmaron la venida. No puedo ser más feliz. Estos dos meses han sido un calvario, a pesar de que la serenidad es una de las enseñanzas supremas, la espera se hacía agotadora. El momento ya ha llegado. Ellos están aquí, han venido a buscarnos. Ya veo las luces; esas luces, son preciosas. Ahora estoy en paz, en paz con todos. Las luces se acercan, son las luces más bonitas que he visto nunca, me llaman; cada vez están más cerca. Desnudos debemos recibir a nuestros hermanos que por fin vienen a buscarnos, no necesitamos nada material. Nos llevaran a casa, a nuestra verdadera casa. Las luces ya están aquí, voy hacía ellas. “Hermanos aquí estamos, vamos con vosotros”. Llego hasta las luces. Si, me reciben con su calor y una sensación de paz, de vacío, de éxtasis; pero a la vez siento dolor, creo que es como el dolor del nuevo nacimiento, es necesario. “Si, ya estoy con vosotros hermanos, ¡qué paz!...

Bueno, realmente nosotros recibimos unas veinte llamadas pero nos personamos inmediatamente, no creo que pasaran cinco minutos desde la primera. Lo que allí encontramos fue una muchedumbre, unas cien personas, en un estado de gran agitación, casi todos gritaban algo sobre un “escándalo”. Al acercarnos a la zona donde se produjeron los hechos vimos al sujeto. Si le digo la verdad nunca había visto nada semejante.
¿Qué que ocurrió?.
Pues bien, conoce usted esa atracción que instalan todas las navidades en el centro, la del centro comercial. Pues según la reconstrucción basada en los testimonios, el sujeto se abalanzó hacia la atracción y comenzó a trepar, pero cuando llegó a una altura de unos cuatro metros y se encaramaba a un reno; este cedió y el sujeto se precipitó al suelo. Ahí se produjo la rotura del brazo, las costillas y perdió el conocimiento. Y así le encontramos, inconsciente, desnudo y agarrado a un reno de plástico con la nariz iluminada; curiosamente llevaba una corona de marihuana en la cabeza.

No hay comentarios: