
SINOPSIS
Carlos Clot es un detective privado cuarentón, divorciado y con una hija disminuida psíquica que trabaja en un Madrid sin petróleo, inundado por un gran canal, e invadido por los estadounidenses tras la victoria del PCE.
Carlos Clot tiene tres clientes al mismo tiempo: Un padre que busca a su hija, un marido que cree que su mujer le engaña y un escritor de novelas del Oeste que ha perdido ha uno de sus personajes femeninos. La primera, Lovaina Leontieff aparece muerta tras haberla encontrado Clot y avisado a su padre. A la segunda, Carolina Carvajal, la graba mientras le pone los cuernos al marido con el butanero. A la tercera, Mabel Martínez, no la encuentra pero empieza a recibir presiones para que deje de buscarla. Estas presiones vienen de unos matones de Max Chopeitia, gran capo de la mafia local. Poco después, Carvajal aparece muerta, después de que Carlos Clot la volviera a grabar con el butanero; pero esta vez el butanero es un aliado de Chopeitia: un empleado de Telefónica de alto rango. Estas dos grandes empresas estarían haciendo experimentos con humanos, experimentos genéticos, fuera de la legalidad y los casos que Clot investiga interfieren en los intereses de las dos empresas
Tras conocer al gran capo mafioso y recibir serias amenazas, el detective se dirige al entierro de Carolina Carvajal; después del entierro, y en casa de la difunta, descubre que esta es amiga de Mabel Martínez así como las pruebas de la relación ilegal de las dos empresas: un informe interno llamado Protocolo 47.
Pero entonces la hija del detective sufre un accidente y acaba en coma. Este momento es aprovechado por Max Chopeitia para chantajearle. El puede salvar a su hija, devolverla a la vida, incluso otorgarle una vida mejor; a cambio quiere el Protocolo 47. Clot cede.
Aun así, Chopeitia manda a su mejor esbirro a matar a Clot. Cuando esta a punto de morir bajo los pechos de Dee Dee Reeves, esbirro de Chopeitia que se folla a sus victimas antes de matarles, aparece Spark Caín, héroe de los libros de vaqueros de su cliente y mata a la esbirro. A partir de aquí los acontecimientos se precipitan, la hija del detective se recupera, Caín le conduce con Mabel Martínez y Clot se enamora de Alejandra después de recuperar su cabeza tras una persecución por todo Madrid.
Finalmente, y para que Mabel Martínez y Caín pudieran regresar a sus vidas, el detective tiene que acabar la novela de vaqueros que no pudo acabar su cliente. Ellos regresan a sus vidas y Clot consigue una existencia feliz y, parece, bastante plena.
VALORACION LITERARIA
Sangre a borbotones es una novela de detectives, en un mundo futurista y con inmersiones en la meta literatura. Todo a la vez. Por lo tanto, es una novela original y compleja. Difícil de escribir, pues la propuesta obliga a una gran imaginación así como a un control riguroso de la propia historia. El riesgo de excederse y perder la verosimilitud es real. En este sentido, el autor tiene el primer acierto al colocar la historia en un mundo paralelo al nuestro; esta decisión le otorga una libertad de movimientos enorme y coloca al lector en una oposición ideal para asumir tanta originalidad y situaciones extrañas, a veces tan sorprendentes como que los versos reptan por las paredes. El autor aprovecha este escenario para hilar una historia de detectives al mas puro estilo clásico. El protagonista es un detective lleno de ironía, pasado de vueltas, que recuerda muchas veces a Marlowe, y que mantiene el peso de la historia. Esta relectura de la novela clásica negra funciona, aunque el mundo sea futurista; el personaje tiene todas las características del genero: bebedor de whiskey, conocedor de los bajos fondos, ex-policía, busca la verdad aunque sea contra los poderosos y que usa un lenguaje que vuelve a recordar a Marlowe “Eran cinco de los grandes” . Aparecen otros personajes estereotipados de la novela negra, como el malo-poderoso (Chopeitia) que pretende, y consigue, estar por encima del bien y del mal; o sus esbirros y lacayos; o el amigo policía del detective así como un sin fin de mujeres fatal, llenas de secretos y de mentiras. Lo nuevo, lo que se consideraría una relectura del genero es que estos personajes se mezclan con unos vaqueros que se han escapado de una novela inacabada, con una hija disminuida psíquica del detective, persecuciones en bici, etc. Y todo ello en un Madrid inundado por los americanos que nos han invadido, escenario que se convierte en parte básica de la novela, no para hacer avanzar la intriga pero si para dotarla de unos fondos nuevos, divertidos, irónicos y bastante impactantes. Aunque la ciudad es la de siempre: el sur sigue siendo la zona oprimida y en el Norte los poderosos se saltan las reglas y se sirven de su poder para salir indemnes y las fronteras no son más que una forma de dejar a los oprimidos aparte. El entorno, aunque distinto, sigue siendo el mismo.
Otro de los cambios básicos es la vida privada del personaje; esa intrahistoria que va ayudando a delimitar a Carlos Clot y que al final se relaciona con el argumento principal a través de la ex-mujer del detective y sus relaciones con el poder. Esta novedad ayuda a entender al personaje y, aunque a veces pueda parecer que ralentice el ritmo, ayuda a darle a la historia un toque humano, una nueva lectura al detective privado irónico, melancólico, clásico de toda la vida
A pesar de tanto cambio y novedades, la novela de detectives funciona, si exceptuamos un final algo farragoso, consecuencia de la excesiva originalidad del autor, que no estropea el resto de la historia. Incluso algún fanático del género se mostraría sorprendido de que el detective se enamore y tengo un final feliz.
Tanta imaginación desbordante a veces es un problema, sobre todo al principio es difícil acostumbrarse a los innumerables personajes con nombres compuestos que no paran de aparecer; tal vez seria bueno referirse a ellos por sus trabajos u ocupaciones, lo que ayudaría al lector a introducirse mas fácilmente en la historia. Cuesta entrar, pero una vez dentro el ritmo no baja y la historia avanza con cierta regularidad
Pero no solo hay novela negra mezclado con un mundo nuevo y futurista, en Sangre a Borbotones también hay meta literatura. El autor aprovecha para homenajear a Marlowe, pero también a Unamuno y su Abel Sánchez o para opinar sobre los críticos literarios en particular y a las gentes que pretenden decidir que es buena literatura y que no, en general. Esta confusión de género a veces es poco verosímil; como cuando Clot mantiene una conversación sobre Unamuno y las nivolas con la Amante del escritor de novelas del Oeste. Podría presentarse este cambio en el típico personaje femenino como una revolución, y es posible, pero es que en este caso la conversación es poco verosímil. En cambio, funcionan perfectamente los versos reptando por las paredes, imagen poderosa y muy divertida, así como el mundo de los g.puntos, con los que el autor no tiene ninguna piedad y en los que personifica una visión maniquea de la literatura; esta visión que solo se fija en las portadas y en los títulos de las historias y no en las historias en si mismo. Aprovecha así el autor para, en boca de sus personajes, dejar claro su postura. La novela de géneros es tan valiosa como cualquier otra; no es más que una cuestión de gustos.
Carlos Clot es un detective privado cuarentón, divorciado y con una hija disminuida psíquica que trabaja en un Madrid sin petróleo, inundado por un gran canal, e invadido por los estadounidenses tras la victoria del PCE.
Carlos Clot tiene tres clientes al mismo tiempo: Un padre que busca a su hija, un marido que cree que su mujer le engaña y un escritor de novelas del Oeste que ha perdido ha uno de sus personajes femeninos. La primera, Lovaina Leontieff aparece muerta tras haberla encontrado Clot y avisado a su padre. A la segunda, Carolina Carvajal, la graba mientras le pone los cuernos al marido con el butanero. A la tercera, Mabel Martínez, no la encuentra pero empieza a recibir presiones para que deje de buscarla. Estas presiones vienen de unos matones de Max Chopeitia, gran capo de la mafia local. Poco después, Carvajal aparece muerta, después de que Carlos Clot la volviera a grabar con el butanero; pero esta vez el butanero es un aliado de Chopeitia: un empleado de Telefónica de alto rango. Estas dos grandes empresas estarían haciendo experimentos con humanos, experimentos genéticos, fuera de la legalidad y los casos que Clot investiga interfieren en los intereses de las dos empresas
Tras conocer al gran capo mafioso y recibir serias amenazas, el detective se dirige al entierro de Carolina Carvajal; después del entierro, y en casa de la difunta, descubre que esta es amiga de Mabel Martínez así como las pruebas de la relación ilegal de las dos empresas: un informe interno llamado Protocolo 47.
Pero entonces la hija del detective sufre un accidente y acaba en coma. Este momento es aprovechado por Max Chopeitia para chantajearle. El puede salvar a su hija, devolverla a la vida, incluso otorgarle una vida mejor; a cambio quiere el Protocolo 47. Clot cede.
Aun así, Chopeitia manda a su mejor esbirro a matar a Clot. Cuando esta a punto de morir bajo los pechos de Dee Dee Reeves, esbirro de Chopeitia que se folla a sus victimas antes de matarles, aparece Spark Caín, héroe de los libros de vaqueros de su cliente y mata a la esbirro. A partir de aquí los acontecimientos se precipitan, la hija del detective se recupera, Caín le conduce con Mabel Martínez y Clot se enamora de Alejandra después de recuperar su cabeza tras una persecución por todo Madrid.
Finalmente, y para que Mabel Martínez y Caín pudieran regresar a sus vidas, el detective tiene que acabar la novela de vaqueros que no pudo acabar su cliente. Ellos regresan a sus vidas y Clot consigue una existencia feliz y, parece, bastante plena.
VALORACION LITERARIA
Sangre a borbotones es una novela de detectives, en un mundo futurista y con inmersiones en la meta literatura. Todo a la vez. Por lo tanto, es una novela original y compleja. Difícil de escribir, pues la propuesta obliga a una gran imaginación así como a un control riguroso de la propia historia. El riesgo de excederse y perder la verosimilitud es real. En este sentido, el autor tiene el primer acierto al colocar la historia en un mundo paralelo al nuestro; esta decisión le otorga una libertad de movimientos enorme y coloca al lector en una oposición ideal para asumir tanta originalidad y situaciones extrañas, a veces tan sorprendentes como que los versos reptan por las paredes. El autor aprovecha este escenario para hilar una historia de detectives al mas puro estilo clásico. El protagonista es un detective lleno de ironía, pasado de vueltas, que recuerda muchas veces a Marlowe, y que mantiene el peso de la historia. Esta relectura de la novela clásica negra funciona, aunque el mundo sea futurista; el personaje tiene todas las características del genero: bebedor de whiskey, conocedor de los bajos fondos, ex-policía, busca la verdad aunque sea contra los poderosos y que usa un lenguaje que vuelve a recordar a Marlowe “Eran cinco de los grandes” . Aparecen otros personajes estereotipados de la novela negra, como el malo-poderoso (Chopeitia) que pretende, y consigue, estar por encima del bien y del mal; o sus esbirros y lacayos; o el amigo policía del detective así como un sin fin de mujeres fatal, llenas de secretos y de mentiras. Lo nuevo, lo que se consideraría una relectura del genero es que estos personajes se mezclan con unos vaqueros que se han escapado de una novela inacabada, con una hija disminuida psíquica del detective, persecuciones en bici, etc. Y todo ello en un Madrid inundado por los americanos que nos han invadido, escenario que se convierte en parte básica de la novela, no para hacer avanzar la intriga pero si para dotarla de unos fondos nuevos, divertidos, irónicos y bastante impactantes. Aunque la ciudad es la de siempre: el sur sigue siendo la zona oprimida y en el Norte los poderosos se saltan las reglas y se sirven de su poder para salir indemnes y las fronteras no son más que una forma de dejar a los oprimidos aparte. El entorno, aunque distinto, sigue siendo el mismo.
Otro de los cambios básicos es la vida privada del personaje; esa intrahistoria que va ayudando a delimitar a Carlos Clot y que al final se relaciona con el argumento principal a través de la ex-mujer del detective y sus relaciones con el poder. Esta novedad ayuda a entender al personaje y, aunque a veces pueda parecer que ralentice el ritmo, ayuda a darle a la historia un toque humano, una nueva lectura al detective privado irónico, melancólico, clásico de toda la vida
A pesar de tanto cambio y novedades, la novela de detectives funciona, si exceptuamos un final algo farragoso, consecuencia de la excesiva originalidad del autor, que no estropea el resto de la historia. Incluso algún fanático del género se mostraría sorprendido de que el detective se enamore y tengo un final feliz.
Tanta imaginación desbordante a veces es un problema, sobre todo al principio es difícil acostumbrarse a los innumerables personajes con nombres compuestos que no paran de aparecer; tal vez seria bueno referirse a ellos por sus trabajos u ocupaciones, lo que ayudaría al lector a introducirse mas fácilmente en la historia. Cuesta entrar, pero una vez dentro el ritmo no baja y la historia avanza con cierta regularidad
Pero no solo hay novela negra mezclado con un mundo nuevo y futurista, en Sangre a Borbotones también hay meta literatura. El autor aprovecha para homenajear a Marlowe, pero también a Unamuno y su Abel Sánchez o para opinar sobre los críticos literarios en particular y a las gentes que pretenden decidir que es buena literatura y que no, en general. Esta confusión de género a veces es poco verosímil; como cuando Clot mantiene una conversación sobre Unamuno y las nivolas con la Amante del escritor de novelas del Oeste. Podría presentarse este cambio en el típico personaje femenino como una revolución, y es posible, pero es que en este caso la conversación es poco verosímil. En cambio, funcionan perfectamente los versos reptando por las paredes, imagen poderosa y muy divertida, así como el mundo de los g.puntos, con los que el autor no tiene ninguna piedad y en los que personifica una visión maniquea de la literatura; esta visión que solo se fija en las portadas y en los títulos de las historias y no en las historias en si mismo. Aprovecha así el autor para, en boca de sus personajes, dejar claro su postura. La novela de géneros es tan valiosa como cualquier otra; no es más que una cuestión de gustos.
4 comentarios:
Pues me apetece un huevo... sólo me he leído las primeras líneas, tenía pinta de que lo íbais a destripar... Por cierto, aunque no sea artista, también quiero un arma.
Hemos liberado los comentarios para que puedan ser anónimos. Así todos podréis participar libremente. Si no os basta con participar a través de los comentarios el blog está abierto a que nos hagáis llegar vuestras colaboraciones, tenemos la idea de que este debe ser un espacio de libertad.
Lo de la firma es libre, el que quiera firmar que firme y el que no no. El hecho de que las entradas no estén firmadas os da la posibilidad de que hagáis cábalas sobre quién o quienes están detrás de cada entrada de Lucinda.
Santi respecto a lo del arma este blog lo es en si mismo. Un arma para la expresión.
Aprovecho para decir que Lucinda Williams ha publicado un disco llamado West que es altamente recomendable.
... y en el que nos pone a los tíos a bajar de un burro. Come on!
¿quién es la Alejandra de la que se enamora?
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